A UN DISCÍPULO QUE SIEMPRE ESTABA QUEJÁNDOSE DE LOS DEMÁS
LE DIJO EL MAESTRO:
"SI ES PAZ LO QUE BUSCAS,
TRATA DE CAMBIARTE A TI MISMO,
NO A LOS DEMÁS.
ES MÁS FÁCIL CALZARSE UNAS ZAPATILLAS
QUE ALFOMBRAR TODA LA TIERRA".
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lunes, 5 de abril de 2010
miércoles, 24 de marzo de 2010
ANTHONY DE MELLO.
TODOS CAMBIAMOS EN PRESENCIA DEL AMOR;
AUN CUANDO EL AMOR PUEDE SER MUY DURO.
NO OLVIDEMOS QUE LA RESPUESTA DEL AMOR
ES SIEMPRE LA QUE EL OTRO NECESITA,
PORQUE EL AMOR VERDADERO ES CLARIVIDENTE Y COMPRENSIVO.
SIEMPRE ESTÁ DE PARTE DEL OTRO.
AUN CUANDO EL AMOR PUEDE SER MUY DURO.
NO OLVIDEMOS QUE LA RESPUESTA DEL AMOR
ES SIEMPRE LA QUE EL OTRO NECESITA,
PORQUE EL AMOR VERDADERO ES CLARIVIDENTE Y COMPRENSIVO.
SIEMPRE ESTÁ DE PARTE DEL OTRO.
domingo, 7 de marzo de 2010
ANTHONY DE MELLO.
LA VIDA ETERNA ES AHORA,
ESTÁ AQUÍ,
Y A TI TE HAN CONFUDIDO
HABLÁNDOTE DE UN FUTURO
QUE ESPERAS
MIENTRAS TE PIERDES
LA MARAVILLA DE LA VIDA
QUE ES EL AHORA.
TE PIERDES LA VERDAD.
ESTÁ AQUÍ,
Y A TI TE HAN CONFUDIDO
HABLÁNDOTE DE UN FUTURO
QUE ESPERAS
MIENTRAS TE PIERDES
LA MARAVILLA DE LA VIDA
QUE ES EL AHORA.
TE PIERDES LA VERDAD.
ANTHONY DE MELLO.
¡QUE PELIGROSA ES LA INCONSCIENCIA!
PARA LIBERARTE DE LOS PREJUICIOS
SÓLO TIENES LA CONCIENCIA.
ES LA CONCIENCIA LA QUE TE PUEDE LIBERAR.
SIEMPRE SERÁS ESCLAVO DE LAS COSAS DE LAS QUE NO ERES CONSCIENTE.
PARA LIBERARTE DE LOS PREJUICIOS
SÓLO TIENES LA CONCIENCIA.
ES LA CONCIENCIA LA QUE TE PUEDE LIBERAR.
SIEMPRE SERÁS ESCLAVO DE LAS COSAS DE LAS QUE NO ERES CONSCIENTE.
ANTHONY DE MELLO.
"MÁS VALE EL HOMBRE QUE EL SÁBADO", DIJO JESÚS,
CONTRARIANDO LA PROGRAMACIÓN MÁS SEGUIDA POR LA RELIGIÓN JUDÍA.
Y POR ESO MATARON A JESÚS,
POR BLASFEMO.
¡CUÁNTAS VECES HABREMOS CRUCIFICADO A JESÚS
CON NUESTRAS BUENAS INTENCIONES!
CONTRARIANDO LA PROGRAMACIÓN MÁS SEGUIDA POR LA RELIGIÓN JUDÍA.
Y POR ESO MATARON A JESÚS,
POR BLASFEMO.
¡CUÁNTAS VECES HABREMOS CRUCIFICADO A JESÚS
CON NUESTRAS BUENAS INTENCIONES!
martes, 23 de febrero de 2010
ANTHONY DE MELLO.
Lo malo de este mundo, dijo el Maestro tras suspirar hondamente, es que los seres humanos se resisten a crecer. ¿Cuándo puede decirse de una persona que ha crecido?, preguntó un discípulo. El día en que no haga falta mentirle acerca de nada en absoluto.
ANTHONY DE MELLO.
El Maestro siempre permitía que cada cual creciera a su propio ritmo. Que se sepa, nunca pretendió "presionar" a nadie. Y él mismo lo explicaba con la siguiente parábola.
"Una vez, al observar un hombre como una mariposa
luchaba por salir de su capullo, con demasiada lentitud
para su gusto, trató de ayudarla soplando delicadamente.
Y en efecto, el calor de su aliento sirvió para acelerar el proceso.
Pero lo que salió del capullo no fue una mariposa,
sino una criatura con las alas destrozadas.
Cuando se trata de crecer, concluyó el Maestro, no se puede acelerar el proceso, porque lo único que puede conseguirse es abortarlo.
"Una vez, al observar un hombre como una mariposa
luchaba por salir de su capullo, con demasiada lentitud
para su gusto, trató de ayudarla soplando delicadamente.
Y en efecto, el calor de su aliento sirvió para acelerar el proceso.
Pero lo que salió del capullo no fue una mariposa,
sino una criatura con las alas destrozadas.
Cuando se trata de crecer, concluyó el Maestro, no se puede acelerar el proceso, porque lo único que puede conseguirse es abortarlo.
ANTHONY DE MELLO.
Un visitante refería la historia de un santo que quería ir a visitar a un amigo suyo que estaba agonizando; pero, como le daba miedo viajar de noche, le dijo al sol: En nombre de Dios te ordeno que permanezcas en el cielo hasta que llegue yo a la aldea donde mi amigo agoniza. Y el sol se detuvo en el cielo hasta que el santo llegó a la aldea. El maestro sonrió y dijo: ¿No habría sido mejor que el santo hubiera vencido su miedo a viajar de noche?.
ANTHONY DE MELLO.
¿Cómo podemos distinguir entre el verdadero y el falso místico?, preguntaron unos discípulos desmedidamente interesados por lo misterioso y lo oculto. ¿Cómo podéis distinguir entre el que duerme de verdad y el que finge dormir?, replicó el Maestro. No hay manera de distinguirlos. Sólo el durmiente sabe cuándo está fingiendo, dijeron los discípulos. El Maestro sonrió. Más tarde dijo: El que finge dormir puede engañar a otros, pero no a sí mismo. Desgraciadamente, el falso místico puede engañar tanto a los demás como a sí mismo.
ANTHONY DE MELLO.
A no ser que estuviera uno dotado de una especial perspicacia, no había nada en el Maestro que pudiera considerarse fuera de lo ordinario. Si las circunstancias no eran para menos, el Maestro podía asustarse y deprimirse. Podía reír, llorar y encolerizarse. Disfrutaba con la buena comida, no le hacía ascos a un par de copas en incluso se sabía que era capaz de volver la cabeza al paso de una mujer bonita.
En cierta ocasión, un visitante se lamentaba que el Maestro no era un "hombre santo" a lo cual un discípulo replicó:
"Una cosa es que un hombre sea santo, y otra muy distinta que a ti te parezca santo".
En cierta ocasión, un visitante se lamentaba que el Maestro no era un "hombre santo" a lo cual un discípulo replicó:
"Una cosa es que un hombre sea santo, y otra muy distinta que a ti te parezca santo".
ANTHONY DE MELLO.
A los discípulos que deseaban saber que clase de meditación practicaba él todas las mañanas en el jardín les dijo el Maestro: Si observo con atención, veo el rosal en plena floración. ¿Y por qué hay que observar con atención para ver el rosal?, preguntaron ellos. Para ver el rosal, dijo el Maestro, y no la idea preconcebida que uno tiene del rosal.
ANTHONY DE MELLO.
El Maestro había citado a Aristóteles: En la búsqueda de la verdad, parece mejor, y hasta necesario, renunciar a lo que nos es más querido. El Maestro sustituyó la palabra "verdad" por la palabra "Dios". Más tarde le dijo un discípulo: En mí búsqueda de Dios estoy dispuesto a renunciar a todo: A la riqueza, a los amigos, a la familia, a mi país y hasta a mi propia vida. ¿Puede una persona renunciar a algo más?. El Maestro respondió con toda calma: Sí. A sus creencias sobre Dios. El discípulo se marchó entristecido, porque estaba muy apegado a sus convicciones. Tenía más miedo a la "ignorancia" que a la muerte.
ANTHONY DE MELLO.
A una mujer que se quejaba de que las riquezas no habían conseguido hacerla feliz le dijo el Maestro: Hablas como si el lujo y el confort fueran ingredientes de la felicidad, cuando, de hecho, lo único que necesitas para ser realmente feliz, querida, es algo por lo que entusiasmarse.
ANTHONY DE MELLO.
¿Cómo puedo librarme del miedo? ¿Cómo puedes librarte de aquello a lo que te aferras? ¿Pretendes acaso insinuar que en realidad me aferro a mis propios miedos?. No puedo estar de acuerdo con eso. Piensa qué es aquello de lo que tu miedo te protege y estarás de acuerdo. Y podrás ver además tu insensatez.
ANTHONY DE MELLO.
Cómo podría ser yo un gran hombre...como tú? ¿Y por qué ser un gran hombre?, dijo el Maestro. Ser simplemente un hombre ya es un logro bastante grande.
ANTHONY DE MELLO.
A un visitante que a sí mismo se definía como "buscador de la Verdad" le dijo el Maestro: Si lo que buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas por encima de todo. Ya lo sé: una irresistible pasión por ella. No. Una incesante disposición a reconocer que puedes estar equivocado.
ANTHONY DE MELLO.
En el monasterio había una serie de reglas, pero el Maestro no dejaba de prevenir contra la tiranía de la ley. La obediencia observa las reglas, solía decir el Maestro, pero el amor sabe muy bien cuando debe romperlas.
ANTHONY DE MELLO.
El Maestro solía reírse abiertamente de aquellos de sus discípulos que deliberaban interminablemente antes de decidirse a hacer algo. Él lo expresaba del siguiente modo: Las personas que deliberan exhaustivamente antes de dar un paso se pasan la vida sobre una sola pierna.
ANTHONY DE MELLO.
¿Cómo puedo ayudar al mundo? Comprendiéndolo, replicó el Maestro. ¿Y cómo puedo comprenderlo? Apartándote de él. Pero, entonces, ¿cómo voy a servir a la humanidad? Comprendiéndote a ti mismo.
ANTHONY DE MELLO.
¿Es difícil o fácil el camino hacia la iluminación? Ni difícil ni fácil. ¿Cómo es eso? No existe tal camino. Entonces, ¿cómo se va hacia la meta?. No se va. Se trata de un viaje sin distancia. Deja de viajar y habrás llegado.
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