lunes, 29 de diciembre de 2014

PREGUNTA EL HOMBRE Y RESPONDE DIOS

PREGUNTA EL HOMBRE Ven, Tu, Dios, que quiero interpelarte. No te escondas entre santos, entre salmos y cantos, que es es a ti que quiero hablarte. No necesitas que te invite para poder increparte por que todo esta al revés. Ven y sal de tu escondite y da la cara alguna vez! Ven aquí, mi Dios sublime, y, entre nos, dime: ¿que rayos hago aquí? ¿Por que mueren niños al nacer y no nos dejas verlos crecer? ¿Donde esta tu Plan Divino? ¿Será que por puro placer nos tuerces el destino? O sino, ¿por que a veces nos niegas el derecho a la paternidad? ¿O nos mandas criaturas que viven una eternidad y son sordas, mudas o ciegas? ¿Por que hay niños retrasados, atrapados, sin salida? ¿Por que hay gente desnutrida? ¿viejos abandonados? ¿cancerosos desahuciados? Y si el sexo fue un regalo, ¿por que enfermos de sida? ¿Por que habría de ser malo disfrutar de la vida? ¿Por que nos arrebatas a nuestros seres queridos, a nuestros seres mas bellos? ¿Por que nos endulzas con ellos y, luego, los matas? ¿Por que les das la estocada y nos dejas heridos? ¿Por que nos mandas terremotos, maremotos, ciclones y aluviones? ¿Por que nos vuelves locos, poco a poco? ¿Por que, Señor, tanto horror? Ahora dices que blasfemo contra ti. Y tu, acaso, ¿me preguntaste si quería estar aquí? ¿Será, por eso, que fracaso? ¿Por que tormentos y espantos? ¿Por que esta cruz que llevo a cuestas? ¿Por que son mis quebrantos? ¿Por que sigo sin respuestas? ¿Por que camino y nunca llego? ¿Por que lucho y no consigo? ¿Por que siendo un pobre lego, siempre... te sigo? El Hombre (Desde la tierra) RESPONDE DIOS ¿Que pasa, hijo mío, que no logras verme? ¡Mírame con tu corazón! Yo no tengo necesidad de esconderme, pero no será con tus cinco sentidos que has de captar mis latidos, ni tampoco con la razón. Me agradan los salmos y los cantos, y los santos te guían hacia mi, pero no confundas la forma con el fondo. Rézame desde lo mas hondo, y oirás como te canto yo a ti. Soy el responsable tácito de toda la Creación. Soy la respiración hasta del ultimo parásito. Y mi rostro puedes ver en cada amanecer, en cada niño, en cada flor; en cada acto de amor. Me preguntas con insolencia cual es tu papel en el mundo; y sobre mi supuesta indolencia de muertes tempranas, de tristes mañanas y de dolor profundo. En efecto, no parecen muy cálidos los fines de mi Plan Divino: hombres con defectos, longevos minusválidos, niños sin destino. Pero, criatura bien amada, permíteme explicarte que la hora de mi llamada no es solo por el que parte. Pues es posible también que yo lo haya retirado, porque ya no encaja bien en el mosaico que he planteado. Y otra posibilidad es que, por falta de voluntad, ya no interese darle mas oportunidad. Pero el que se queda en la Tierra en esta dimensión de vida, debe continuar su guerra en la misión elegida. Así pues, no es una suerte de baraja lo que decide quien viaja; pues hay un Divino Plan, pero no es en vano tanto afán, porque existe libertad de que cada quien decida si obrar en la partida con bien o con maldad. Quizás parezca injusta la suerte que corre un alma en su vida menos adusta. Pero hallara la calma si descubre, finalmente, que toda la gente tiene idénticas opciones según sus disposiciones. Ciertos dones yo te di y otros a los demás, pero a ninguno le di mas ni menos que a ti. Parece distinto, a veces: como que unos concentraron, con exceso y con creces, lo que a ti te negaron. Pero a este lo hice crítico y también paralítico. Aquella: belleza tiene, y un hijo sordo le viene. Y a ese otro: dinero a manos llenas, y la mar de penas. Y el sexo si fue un regalo para tu deleite y disfrute; eso nadie te lo discute. Pero yo no tuve en mente que despilfarres tu simiente, ni la promiscuidad. Ahora el hombre ha motivado una nueva enfermedad, hasta hoy desconocida, que no tiene sexo ni edad. Y me preguntas, de verdad: ¿por que la enfermedad sexual? Les di un mundo en armonía, ¿y que han hecho con el?: Especies en extinción, contaminación, muerte y guerra. ¿No basta una Babel? El hombre el átomo "doma" y realiza pruebas nucleares; ¿es este otro Sodoma? Pueblos enteros borra, aniquila la vida en los mares; ¿es este otro Gomorra? Y los terremotos y maremotos, ciclones y aluviones, no son todos obra mía, como tampoco son los clones. ¡Que ironía! Porque fuiste privilegiado y te di un cuerpo perfecto, sin defecto. Pero te has drogado... Y lo has contaminado... Y los has profanado. Entonces, ¿de que te lamentas?, ¿Por que blasfemas así? si, en resumidas cuentas, no mereces la vida ni a mi. Que no te pregunte, me increpas. Si, lo admito. Pero, te repito, que si conmigo discrepas, puedes largarte de aquí. Pero no, hijo mío, que yo te tengo en mi memoria, porque solo te has caído. Hubiese podido darte el cielo, sin tanta lucha ni desvelo, pero, cual seria la gloria? Debes, pues, completar tu misión para alcanzar el amor. Dios (Desde el Cielo)

EL ROBLE Y EL HALCÓN

Detrás de la granja donde yo vivía por entonces había una charca (espacio de tierra cenagosa y baja) cubierta de arbustos. Pasaba allí la mayor parte de mis horas libres y también otra criatura frecuentaba el lugar. Era un halcón. Le gustaba posarse sobre uno de los robles muertos que por allí existían, como si le agradara contemplar los alrededores por encima de los obstáculos. Pasados unos meses se acostumbró tanto a verme que no se movía de su rama aunque yo llegara hasta muy cerca de él. Durante el día era mi costumbre subirme al tejado de la casa para contemplar los huertos cercanos al nuestro. Desde allí podía divisar el roble donde descansaba el pájaro, situado a unos ciento cincuenta metros. Con el tiempo, una especie de amistad se fue desarrollando entre nosotros. Cierta mañana, al volver después de haberme ausentado por unos días, fui hasta la charca para ver si todo estaba en orden. Me sorprendió desagradablemente ver que todos los robles habían sido cortados y ardían. Un hombre se disponía a derribar el último, que era el favorito del halcón. Traté de disuadirle, pidiéndole que no lo hiciera, pero él me dijo que de nada serviría, puesto que estaba muerto. Era mejor córtalos y prenderle fuego. Le dije que era imposible que el árbol fuese a caer sobre sus cultivos: y muerto. ya no, hacía uso de agua ni de fertilizantes. No pude convencerle, sin embargo. Y, dado que el árbol crecía en sus tierras, era imposible hacer nada más. Una vez desaparecidos los robles muy rara vez volví a ver al halcón. Había hablado al leñador con la voz del corazón, sin disponer del dominio de datos que secundaran mis sentimientos. Sentía que era preciso que existiesen importantes razones por las que los árboles muertos son valiosos; pero por entonces ignoraba cuáles podían ser. Más tarde iba a obtener información que hubiese podido ayudar al hombre a comprender que probablemente se produjesen consecuencias desfavorables si echaba abajo los árboles. Cuando éstos se secan, por ejemplo, brindan hogares a muchas aves (como los picapinos) que libran a la tierra de una serie de insectos dañinos. Joseph Bharat Cornell ¿De qué manera hubieras convencido tu al leñador? ¿Crees que existen cosas inútiles en la naturaleza? ¿Cuáles? ¿Qué puedes hacer tu, dentro de tus posibilidades, para preservar el medio natural que te rodea? ¿lo haces? ¿Por qué es mas importante preservar el medio natural?

EL DIA MAS IMPORTANTE DE MI VIDA

En cierta ocasión durante una charla que di ante un grupo de abogados, me hicieron esta pregunta: "Que es lo mas importante que ha hecho en su vida?". La respuesta me vino a la mente en el acto, pero no fue la que di, porque las circunstancias no eran las apropiadas. En mi calidad de abogado de la industria del espectáculo, sabia que los asistentes deseaban escuchar anécdotas sobre mi trabajo con las celebridades. Pero, he aquí la verdadera, la que surgió de lo mas recóndito de mis recuerdos. Lo mas importante que he hecho en la vida tuvo lugar el 8 de Octubre de 1.990. Mi madre cumplía 65 anos, y yo había viajado a casa de mis padres en Massachusetts, para celebrar con la familia. Comencé el día jugando con un excondiscípulo y amigo mío al que no había visto en mucho tiempo. Entre jugada y jugada conversamos acerca de lo que estaba pasando en la vida de cada cual. Me contó que su esposa y el acababan de tener un bebe, y que el pequeño los mantenía en vela todas las noches. Mientras jugábamos, un coche se acerco haciendo rechinar las llantas y tocando el claxon con insistencia. Era el padre de mi amigo, que consternado, le dijo que su bebe había dejado de respirar y lo habían llevado de urgencia al hospital. En un instante mi amigo subió al auto y se marcho, dejando tras de si una nube de polvo. Por un momento me quede donde estaba, sin acertar a moverme, pero luego trate de pensar que debía hacer. ¿Seguir a mi amigo al hospital? Mi presencia allí, me dije, no iba a servir de nada, pues la criatura seguramente estaría al cuidado de médicos y enfermeras, y nada de lo que yo hiciera o dijera iba a cambiar las cosas. ¿Brindarle mi apoyo moral? Bueno, quizá. Pero tanto el como su esposa provenían de familias numerosas y sin duda estarían rodeados de parientes que les ofrecerían consuelo y el apoyo necesarios pasara lo que pasara. Lo único que haría seria estorbar. Además había planeado dedicar todo mi tiempo a mi familia, que estaba aguardando mi regreso. Así, decidí reunirme con ellos e ir mas tarde a ver a mi amigo. Al poner en marcha el auto que había rentado, me percate que mi amigo había dejado su camioneta, con las llaves puestas, estacionada junto a las canchas. Me vi entonces ante otro dilema: no podía dejar así el vehículo, pero si lo cerraba y me llevaba las llaves, ?que iba a hacer con ellas?. Podía pasar a su casa a dejarlas, pero como no tenia a la mano ni un papel para escribirle una nota, no podría avisarle lo que había hecho. Decidí pues ir al hospital y entregarle las llaves. Cuando llegue, me indicaron en que sala estaban mi amigo y su esposa, como supuse, el recinto estaba lleno de familiares que trataban de consolarlos. Entre sin hacer ruido y me quede junto a la puerta, tratando de decidir que hacer. No tardo en presentarse un medico, que se acerco a la pareja y, en voz baja les comunico que su bebe había fallecido, victima del síndrome conocido como muerte en la cuna. Durante lo que pareció una eternidad, estuvieron abrazados, llorando, mientras todos los demás los rodeamos en medio del silencio y el dolor. Cuando se recuperaron un poco, el medico les pregunto si deseaban estar unos momentos con su hijo. Mi amigo y su esposa se pusieron de pie caminaron resignadamente hacia la puerta. Al verme allí, en un rincón, la madre se acerco, me abrazo y comenzó a llorar. También mi amigo se refugio en mis brazos. "Gracias por estar aquí" me dijo. Durante el resto de la mañana permanecí sentado en la sala de urgencias del hospital, viendo a mi amigo y a su esposa sostener en brazos a su bebe y despedirse de el. Eso es lo mas importante que he hecho en mi vida. Aquella experiencia me dejó tres enseñanzas: PRIMERA: Lo mas importante que he hecho en la vida ocurrió cuando no había absolutamente nada que yo pudiera hacer. Nada de lo que aprendí en la universidad, ni en los seis anos que llevaba ejerciendo mi profesión, me sirvió en tales circunstancias. A dos personas a las que yo estimaba les sobrevino una desgracia, y yo era impotente para remediarla. Lo único que pude hacer fue acompañarlos y esperar el desenlace. Pero estar allí en esos momentos en que alguien me necesitaba era lo principal. SEGUNDA: Estoy convencido que lo mas importante que he hecho en mi vida estuvo a punto de no ocurrir debido a las cosas que aprendí en la universidad y en mi vida profesional. En la escuela de derecho me enseñaron a tomar los datos, analizarlos y organizarlos y después evaluar esa información sin apasionamientos. Esa habilidad es vital en los abogados. Cuando la gente acude a nosotros en busca de ayuda, suele estar angustiada y necesita que su abogado piense con lógica. Pero, al aprender a pensar, casi me olvide de sentir. Hoy, no tengo duda alguna que debí haber subido al coche sin titubear y seguir a mi amigo al hospital. TERCERA: Aprendí que la vida puede cambiar en un instante. Intelectualmente, todos sabemos esto, pero creemos que las desdichas les pasan a otros. Así, pues hacemos planes y concebimos nuestro futuro como algo tan real que pareciera que ya ocurrió. Pero, al ubicarnos en el mañana dejamos de advertir todos los presentes que pasan junto a nosotros, y olvidamos que perder el empleo, sufrir una enfermedad grave, toparse con un conductor ebrio y miles de cosas mas pueden alterar ese futuro en un abrir y cerrar de ojos. En ocasiones a uno le hace falta vivir una tragedia para volver a poner las cosas en perspectiva. Desde aquel día busque un equilibrio entre el trabajo y la vida.

EL ÁRBOL

Había una vez un árbol... y el árbol amaba a un niño... y el muchacho venia todos los días y cogía sus hojas. Y con ellas hacia coronas e imaginaba ser el rey del bosque... y trepaba por su tronco... y se colgaba de sus ramas... y comía manzanas... y jugaba al escondite... y cuando se cansaba se dormía a la sombra... y el muchacho amaba muchísimo al árbol... y el árbol era feliz... pero el tiempo pasaba... y el muchacho crecía... y el árbol, con frecuencia estaba solo... Un día el muchacho se acercó al árbol y este le dijo: -Ven, muchacho trepa por mi tronco y colúmpiate en mis ramas y come manzanas y juega en mi sombra y sé feliz... - Soy demasiado grande para trepar y jugar - dijo el muchacho -. Necesito dinero. ¿Puedes darme un poco de dinero? - Lo siento - dijo el árbol -, pero no tengo dinero. Solo tengo unas hojas y manzanas. Coge las manzanas, muchacho, y véndelas en el mercado de la ciudad. Entonces tendrás dinero y serás feliz... En seguida, el muchacho subió al árbol, cogió sus manzanas y se las llevo. Y el árbol fue feliz... y el muchacho se alejo. Se fue muy lejos sin poder ver al árbol... y el árbol estaba triste... y un buen día el muchacho volvió... y el árbol se estremeció de alegría y dijo: - Ven, muchacho, y trepa por mi tronco y colúmpiate en mis ramas y se feliz. - Estoy demasiado atareado - dijo el muchacho - para trepar por tu tronco. Necesito una casa para cobijarme. Necesito calor como el comer. Quiero una esposa, quiero tener hijos y por eso necesito una casa. - Yo tengo casa - dijo el árbol -. El bosque es mi casa. Pero tu puedes cortar mis ramas y construir una casa. Entonces serás feliz... Y el muchacho corto sus ramas... las llevo para construir una casa... y el árbol era feliz... y el muchacho se fue lejos y no pudo ver mas al árbol por mucho tiempo... Y cuando el muchacho regreso... el árbol no podía hablar, cargado de emoción. - Ven, muchacho - balbuceo -, ven a jugar. - Soy demasiado viejo y asediado por la tristeza para jugar - dijo el muchacho -. Necesito un barco que me lleve muy lejos de aquí. ¿Me puedes dar un barco? - Corta mi tronco y fabrica un barco - dijo el árbol -. Luego podrás navegar hasta playas lejanas... y serás feliz... Y el árbol era feliz..., aunque no enteramente... le faltaba compañía... y después de mucho tiempo..., el muchacho regreso de nuevo. - Lo siento muchacho - dijo el árbol -. Pero no me queda nada... mis manzanas desaparecieron. - Mis dientes son demasiado débiles para comer manzanas - dijo el muchacho - - Mis ramas... han desaparecido - dijo el árbol -. Ya no puedes columpiarte en ellas. - Soy demasiado viejo para columpiarme en ellas - dijo el muchacho -. - Mi tronco ha desaparecido - dijo el árbol -. Ya no puedes trepar. - Estoy demasiado cansado para trepar -dijo el muchacho -. - Lo siento - sollozo el árbol -. Quisiera darte algo... pero ya no me queda nada... solo un raigón. Lo siento... - Ahora necesito muy pocas cosas - dijo el muchacho -. Solo un lugar tranquilo para sentarme y descansar... Estoy demasiado cansado... - Bueno - dijo el árbol enderezándose todo o que pudo con gran esfuerzo -. Bueno, siéntate. Un viejo raigón solo sirve para asiento y descanso... ven, siéntate... Y el muchacho lo hizo... y el árbol era feliz..., feliz..., feliz. ¿Cual es el sentido de vivir del árbol? ¿Que es lo que le hace ser feliz? ¿Cual es el precio de su felicidad? ¿Merece la pena terminar así? ¿Que estas dispuesto/a a dejarte quitar? ¿Por que o por quien? ¿Que te impide hacerlo?

CARTA DIRIGIDA A LA DROGA

Se que cuando recibas esta carta no te afectara lo que pongo en ella, ya que seguirás teniendo tantos admiradores como por desgracia siempre has tenido. Cuando nos presentaron apenas me gustaste, fue el paso de los días lo que hizo que poco a poco me gustase cada vez más estar contigo. Ya no me conformaba con verte solo los fines de semana. Salía a tu encuentro cualquier día. Fue tanto el gusto que le cogí a nuestra relación que ya apenas salía con mis compañeros. Poco a poco me fui apartando de ellos, unos porque no te querían y me aconsejaban que te dejara y otros porque también estaban enamorados de ti y no quería compartirte con ellos. Nuestra relación cada vez se hacia más intima. Yo ya no vivía sino para ti. Mi primer error fue dejar mi trabajo por no prestarle la atención suficiente, terminaron por despedirme. Pero nuestra relación seguía para adelante, era tal la dependencia que sentía por ti que apenas podía hacer nada si no te tenía a mi lado. Hay que añadir el tren de vida al que me tenías sometido. Pronto tuve que robar para poder estar juntos. Aunque tu no contento con lo que tenias me exigías más y más. Has deteriorado mi vida, mi salud, mis proyectos, mi libertad... Gracias a Dios me he dado cuenta que tu relación solo me trae desgracia. Es por eso que he decidido escribirte estas líneas para romper, con la esperanza de que todo aquel que reciba esta carta y te haya conocido pueda darse cuenta de que destrozaras su vida. Hasta siempre. P.D.: Si tienes la desgracia de conocerla, pide ayuda, y sobre todo no se la presentes a un amigo que quieras de verdad. Carta dirigida a la droga. (CARTA DE MI AMIGO LUIS)

REPORTAJE A DIOS

"Con mi título de periodista recién obtenido, decidí realizar una gran reportaje..." -"Pasá" me dijo Dios, "Así que querés entrevistarme?" -"Bueno", le conteste, " Si tenés tiempo..." Se sonríe por entre la barba y dice: -"Mi tiempo se llama eternidad y alcanza para todo, ¿qué preguntas querés hacerme?" -"Ninguna nueva ni difícil para vos... ¿Qué es lo que más te sorprende de los hombres?" Y dijo: -"Que se aburren de ser niños, apurados por crecer, y luego suspiran por regresar a ser niños. Que primero pierden la salud para tener dinero y enseguida pierden el dinero para recuperar la salud. Que por pensar ansiosamente en el futuro, descuidan su hora actual, con lo que ni viven el presente ni el futuro. Que viven como si no fueran a morirse, y se mueren como si no hubieran vivido, y pensar que yo..." Con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada deja de hablar. Sus manos toman fuertemente las mías y seguimos en silencio. Después de un largo tiempo y para cortar el clima, le dije: -"Me dejas hacerte otra pregunta?" No me respondió con palabras sino solo con su tierna mirada. -"Padre... que es lo que le pedirías a tus hijos para este nuevo año?" -"Que aprendan que no pueden hacer que alguien los ame. Lo que si pueden es dejarse amar. Que aprendan que toma años construir la confianza, y solo segundos para destruirla. Que aprendan que lo más valioso no es lo que tienen en sus vidas, sino a quien tienen en sus vidas. Que aprendan que no es bueno compararse con los demás pues siempre habrá alguien mejor o peor que ellos. Que aprendan que "rico" no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Que aprendan que deben controlar sus actitudes, o sus actitudes los controlaran. Que aprendan que bastan unos pocos segundos para producir heridas profundas en las personas que amamos, y que pueden tardar muchos años en ser sanadas. Que aprendan que a perdonar se aprende practicando. Que aprendan que hay gente que los quiere mucho, pero que simplemente no sabe como demostrarlo. Que aprendan que el dinero lo compra todo menos la felicidad. Que aprendan que a veces cuando están molestos tienen derecho a estarlo, pero eso no les da derecho a molestar a los que los rodean. Que aprendan que los grandes sueños no requieren de grandes alas, sino de un tren de aterrizaje para lograrlos. Que aprendan que amigos de verdad son escasos quien ha encontrado uno, ha encontrado un verdadero tesoro. Que aprendan que no siempre es suficiente ser perdonado por otros, algunas veces deben perdonarse así mismos. Que aprendan que son dueños de lo que callan y esclavos de lo que dicen. Que aprendan que de lo que siembran, cosechan, si siembran chismes cosecharán intrigas, si siembran amor cosecharán felicidad. Que aprendan que la verdadera felicidad no es lograr sus metas sino aprender a ser felices con lo que tienen. Que aprendan que la felicidad no es cuestión de suerte sino producto de sus decisiones. Ellos deciden ser felices con lo que son y tienen, o morir de envidia y celos por lo que les falta y carecen. Que aprendan que dos personas pueden mirar una misma cosa y ver algo totalmente diferente. Que aprendan que sin importar las consecuencias, aquellos que son honestos consigo mismos llegan lejos en la vida. Que aprendan que a pesar de que piensen que no tienen nada mas que dar, cuando un amigo llora con ellos encuentren la fortaleza para vencer sus dolores. Que aprendan que retener a la fuerza a las personas que aman, las aleja más rápidamente de ellos y el dejarlas ir las deja para siempre al lado de ellos. Que aprendan que a pesar de que la palabra "amor" pueda tener muchos significados distintos, pierde valor cuando es usada en exceso. Que aprendan que amar y querer no son sinónimos sino antónimos: el querer lo exige todo, el amar lo entrega todo. Que aprendan que nunca harán nada tan grande para que Dios los ame más, ni nada tan malo para que los ame menos. Simplemente los amo, a pesar de sus conductas. Que aprendan, que la distancia más lejos que pueden estar de Mi es la distancia de una simple oración. ...." "Y así en un encuentro profundo, tomados de las manos, continuamos en silencio."

DEJAD QUE OS ENSEÑEN

A los adultos, quería decirles lo siguiente: Hablad con los niños y no simplemente a los niños. Escuchad lo que tienen que decir. Respetad su derecho a ser escuchados. Haced para ellos un espacio de justicia en nuestro pueblo mundial. Ayudadlos a, ser ellos mismos en nuestra gran familia. Y por encima de todo, dejad que os enseñen lo que quizás vosotros ya hayáis olvidado: la comprensión, la tolerancia, la amistad, la paz, la fraternidad y, ante todo, el amor. KENNETH KAUNDA (Presidente de Zambia)